BELA BUFÓN, EL HEREDERO LEGÍTIMO DEL OSCURANTISMO MEDIEVAL
Antes un breve repaso histórico.
Para comprender la figura del heredero, comprendamos el reino que hereda.
Entendamos la relación de la era medieval con el gótico, término que fue acuñado para describir tanto arte como arquitectura de la Baja Edad Media, aproximadamente en los siglos XII al XV. Pero no consiste meramente en estética, sino que tiene un trasfondo espiritual en una obsesión por la verticalidad y trascendencia
En dicho contexto, las catedrales góticas construidas hacia el juicio, con sus gárgolas y arcos apuntados, estaban diseñados de esta forma pues buscaban alcanzar el cielo a través de la luz y sombra, esto en medio de una sociedad suspendida entre el pecado y la redención. Hoy llamamos gótico a la evolución de una profunda fascinación medieval por lo sublime, macabro y divino y, el bufón medieval, como única entidad capaz de entrar en espacios sagrados y profanarlos con la verdad, se vuelve una figura de movimiento teatral entre las sombras de las catedrales.
En ese teatro de piedra y sombras hay una figura incómoda merodeando libre entre lo sagrado y lo profano sin que sea consumido por ninguno de esos extremos, si, se trata del bufón.
EL MARTILLO DE LAS BRUJAS
En 1486 Heinrich Kramer inauguró una era de paranoia y control social por medio del Malleus Maleficarum, un escrito hecho al final del medioevo como registro de las sentencias inquisitoriales, pero más allá de ello, fue un dispositivo de control, pues su papel era ser un manual para detectar, juzgar y erradicar lo liminal.
En el oscurantismo la risa era vista con sospecha por la iglesia y el Malleus Malefcarum castigaba todo aquello que no podía ser controlado a través del dogma, entre risas sospechosas, mujeres libres consideradas demoniacas, la imaginación que era peligrosa y herético considerado el pensamiento crítico se institucionalizó el miedo.
Entre el fuego de las hogeras ardientes y punitivas, la peste negra surgió una estética interesante correspondiente a la Danza de la Muerte, ahí se representaba a papas, reyes y campesinos bailando con esqueletos, dándonos a entender que la muerte nos vuelve iguales a todos.
FESTUM FATUORUM
La Fiesta de los Locos.
En la Edad Media, durante un día, el orden de las cosas se invertía, el mundo se ponía de cabeza pues el bufón o el más humilde se convertía en Rey y el Rey en bufón; pero no se trataba de un simple carnaval, conceptualmente era la representación de un sistema de represión absoluta en donde el exceso de verdad además de ridiculizar al clero, era el gran angular de que el poder necesariamente debe ser burlado para sobrevivir.
JUGLARES, BARDOS Y BUFONES
¿Por qué Bela Bufón es el heredero legítimo? Jerarquía.
En el mundo del medioevo, hay una marcada jerarquía que diferencia el entretenimiento en las siguientes vertientes, indispensables para entender que Bela Bufón es el heredero legítimo.
El juglar es un obrero del espectáculo, habitantes de plazas y caminos, artistas de la plaza pública cuya función era puramente de entretenimiento y transmisión de noticias; entre malabares y acrobacias cantaban gestas. Eran la voz del pueblo, pero carecían de la protección que otorgaba la cercanía al trono, divertir y difundir.
Los festivales contemporáneos suelen llenarse de juglares que carecen de discursos que rompen la realidad.
El Bardo funge como arquitecto de la memoria, éste poseía un estatus casi sagrado pues eran historiadores y poetas encargados de preservar el linaje y gloria de los guerreros; su palabra era la ley y sus registros eran los archivos históricos de la nación. El poeta oficial de la gloria.
Pero el bufón...
El Bufón de la Corte desnudaba al poder, tenía el privilegio del insulto, el único individuo en todo el reino que gozaba de la llamada Libertad de la Locura; fungiendo también como bufón de la lengua quien es un intelectual del caos y su arma es el verbo, puede llamar al rey imbécil en su cara, ser recompensado por ello y vivir para contarlo. Se sabe que la nobleza ocultaba la verdad por miedo, entonces, el rey consultaba al bufón para saber la verdad. ¿Qué desestabiliza más que su esencia misma?
BELA BUFÓN, EL HEREDERO LEGÍTIMO INDISCUTIBLE
En los eventos contemporáneos con tendencia estética del medioevo abundan juglares a medias, hay trajes, espadas de utilería, algo de música, pero ningún festival está completo sin el heredero del medioevo que encarne la tensión interna, que sea aquella sombra detrás de los vitrales o la carcajada que rompe discursos oficiales, un consejero que hiere con palabras, un heredero que equilibra lo grotesco y lo sublime, que entiende el oscurantismo como un teatro de poder. Todo reino, incluso recreado, necesita quien lo contradiga.
Todo festival que se jacta de ser medieval pero carece de un Bufón de la Lengua, corre el riesgo de reducirse a una kermés de disfraces. Sin la tensión entre lo prohibido y el dogma, cualquier esfuerzo se queda en una parodia de cosplayers; hay que tener el valor de invitar a quien sabe pronunciar las verdades incompletas.
El medioevo no era ropa vieja y espadas de utilería sino insoportable tensión entre lo prohibido y el dogma. Sin la presencia del Heredero Legítimo del Oscurantismo, aquel que encarna el espíritu del Malleus Maleficarum y transgresión política pura, ¿que queda? Hay que tener el valor, los cinturones de cuero bien puestos para invitar a quien sabe pronunciarlas.
Bela Bufón es el Medioevo y el privilegio de tenerlo se acuerda formalmente con la representación exclusiva de esta nueva temporada.





